Joyero profesional examinando oro auténtico con lupa en Joyería Mikel Bilbao

Cómo Saber si tu Oro es Auténtico: Guía Profesional

¿Cómo saber si tu oro es auténtico? Es una pregunta que mucha gente se hace al encontrar una joya en un cajón, heredada o guardada desde hace años. Y con el oro en máximos históricos, saber qué tienes entre manos importa más que nunca.

En Joyería Mikel llevamos desde 1986 ayudando a nuestros clientes a identificar el valor real de sus joyas. En esta guía te explicamos qué puedes comprobar tú mismo, qué es mejor no intentar y cuándo conviene que lo mire un profesional.


Lo primero: busca las marcas

Antes de hacer ninguna prueba, examina la pieza con atención. Las joyas de oro llevan grabados muy pequeños que indican su pureza, normalmente en sitios discretos: el interior de un anillo, el cierre de una pulsera o de una cadena, la parte de atrás de un colgante. Con una lupa se ven mucho mejor.

En España se usa el sistema europeo, donde el número indica las partes de oro por cada mil:

  • 750 = 18 quilates (75 % de oro puro)
  • 585 = 14 quilates (58,5 % de oro)
  • 375 = 9 quilates (37,5 % de oro)

Estas tres leyes, junto con las de 999 y 916 milésimas, son las únicas admitidas en España para el oro: así lo recoge la ley que regula los objetos fabricados con metales preciosos. También puedes encontrar marcas del tipo 18K, 14K o 24K, que siguen el sistema de quilates anglosajón.

Que no aparezca ninguna marca no significa que la pieza sea falsa. Las joyas muy antiguas o hechas a mano pueden no llevar sello, y en otras el grabado se ha ido borrando con los años de uso.


Cuatro formas de saber si tu oro es auténtico en casa

Ninguna de estas comprobaciones es definitiva por sí sola, pero combinándolas te haces una idea bastante aproximada. Y todas son inofensivas para la pieza, que es lo importante.

1. La prueba del imán

Acerca un imán potente a la joya. El oro no es magnético, así que si la pieza se pega con fuerza, casi con seguridad no es oro o está chapada sobre otro metal.

Ojo con el resultado contrario: que no se pegue no demuestra que sea oro. Hay muchos metales no magnéticos, como el latón o el aluminio.

2. Mira las zonas de desgaste

Fíjate en los puntos que más rozan: el interior de un anillo, los eslabones de una cadena, el canto de una medalla. Si en alguna de esas zonas asoma un metal distinto, plateado o cobrizo, estás ante una pieza chapada: el baño de oro se ha gastado y debajo aparece el metal base.

Es, de todas las comprobaciones caseras, la que más veces acierta.

3. Compara el peso con la vista

El oro es muy denso, bastante más que la mayoría de metales que se usan en bisutería. Una pieza de oro se nota más pesada de lo que parece por su tamaño.

Es una impresión, no una medida, y hay metales igual de densos. Sirve como indicio, nunca como prueba.

4. Observa el color con calma

El oro de ley mantiene un color uniforme y no se oxida. Si ves que la pieza tiene el color irregular, o que ha pasado de dorado a un tono verdoso o rojizo, conviene mirarla con más atención.

Un matiz importante que casi nadie cuenta: una joya auténtica de baja ley también puede oscurecerse. El oro de 9 quilates lleva un 62,5 % de otros metales, sobre todo cobre y plata, y esos sí reaccionan con el aire, el sudor o los perfumes. Que una pieza se haya ennegrecido no quiere decir que no sea oro: puede ser simplemente oro de ley baja que necesita una limpieza.


Lo que no deberías hacer

Circulan por internet unos cuantos trucos que pueden estropear una joya o llevarte a una conclusión equivocada.

Morder la pieza

El clásico de las películas. Otros metales blandos también se marcan con los dientes, así que no demuestra nada, y puedes dañar tanto la joya como la dentadura.

Rayar la joya contra cerámica

Consiste en frotar la pieza contra una superficie sin esmaltar para ver qué color deja. El problema es evidente: estás rayando una joya que quizá sea de oro y que pierde valor con cada marca. No compensa.

Meterla en un vaso de agua

Verás por ahí que basta con sumergir la pieza y mirar si flota o se hunde. No sirve de nada: el latón, el acero y prácticamente cualquier metal se hunden igual que el oro.

La prueba de densidad de verdad existe, pero requiere pesar la pieza en seco y después sumergida con una balanza de precisión, y hacer un cálculo. No es algo que se pueda improvisar en la cocina.

Comprar ácido y probar por tu cuenta

Los ácidos que se usan para identificar el oro son muy corrosivos. Manipularlos sin protección es peligroso para ti y para la pieza. Esto se deja en manos de quien tiene el equipo y la costumbre.


Cómo se identifica el oro auténtico de forma profesional

Cuando hace falta certeza, estos son los métodos que se utilizan en el sector:

La piedra de toque

Es el método tradicional, el que los joyeros llevan usando siglos. Se frota la pieza sobre una piedra especial y se aplica una solución ácida sobre la marca que deja. Según cómo reacciona, se sabe la ley del oro. Hace falta mano y experiencia para interpretarlo bien.

La prueba del ácido

Se aplica una gota de ácido sobre un punto discreto de la pieza y se observa la reacción. El oro de ley no reacciona; un baño de oro sobre otro metal, sí, y el color que aparece indica qué hay debajo.

El análisis por rayos X

Es el método más preciso que existe. Un equipo emite rayos X sobre la joya y analiza su composición en segundos, sin dañarla ni dejar marca. Dice no solo si hay oro, sino en qué proporción y con qué otros metales está aleado. Es un equipamiento caro, propio de laboratorios y de empresas especializadas.

En la práctica, para una joya corriente, un profesional con experiencia identifica el metal combinando la inspección de las marcas, el aspecto de la pieza y una prueba química. El análisis por rayos X se reserva para casos que lo justifican.


Qué significan los quilates

Saber la ley de una pieza es lo que permite ponerle precio. Estos son los quilates que vas a encontrar:

  • 24 quilates (999). Oro casi puro. Demasiado blando para joyería de uso diario; se reserva para lingotes y monedas.
  • 22 quilates (916). Un 91,7 % de oro. Habitual en monedas de inversión.
  • 18 quilates (750). Un 75 % de oro. El estándar de la joyería de calidad en España.
  • 14 quilates (585). Un 58,5 % de oro. Menos habitual aquí, más común en otros países.
  • 9 quilates (375). Un 37,5 % de oro. El mínimo para poder llamarse oro en España. Más resistente y más asequible.

¿Por qué no es todo de 24 quilates? Porque el oro puro es tan blando que se deforma con el uso. Mezclarlo con plata, cobre o paladio le da la resistencia que necesita una joya que se lleva a diario.

Lo desarrollamos en detalle en nuestro artículo sobre las diferencias entre el oro de 18k, 14k y 9k.


Cuándo conviene que lo mire un profesional

Hay situaciones en las que las comprobaciones caseras se quedan cortas:

  • Joyas heredadas sin ninguna marca visible.
  • Piezas antiguas o de origen desconocido.
  • Antes de vender, para saber qué tienes realmente.
  • Piezas con valor sentimental que no quieres arriesgar.
  • Cuando las comprobaciones caseras se contradicen entre sí.

Y hay un caso más que mucha gente no se plantea: una pieza puede ser auténtica y además valer más entera que fundida. Una joya antigua bien hecha, o una que se puede transformar en otra cosa aprovechando el oro y las piedras, no siempre tiene su mejor destino en el peso.


Tasación gratuita en Santutxu

En Joyería Mikel analizamos tus piezas delante de ti y te decimos qué son: si es oro, de cuántos quilates y cuánto pesa. La valoración es gratuita y sin compromiso, decidas vender o no.

Si después quieres saber cuánto te deberían pagar por ellas, lo explicamos en nuestras guías sobre cuándo es el mejor momento para vender oro y dónde vender oro en Bilbao. Y puedes ver cómo funciona nuestro servicio en la página de compra de oro.

Estamos en la calle Luis Luciano Bonaparte, 28, en Santutxu. Puedes consultar nuestro horario en la página de contacto.